INTRO
Después de muchos años queriendo ir a Barcelona al famoso y más conocido salón del cómic de este país, por fin nos lanzamos a la carretera (o al aire, pues fuimos en avión) y disfrutamos como frikis que somos de la grandiosidad del evento en cuanto al espacio empleado para el mismo, los recursos monetarios y la afluencia de público.

Como se verá en este artículo, en este evento podrás encontrar todo lo que quieras relacionado con el mundo del tebeo, desde merchandising, exposiciones, conferencias, codearte con tus autores favoritos y hasta, por supuesto, los cómics que quieras, de todo tipo, nuevos, antiguos, etc...
El Salón del cómic de 2006 se celebró en la Fira de Barcelona durante los días 8 a 11 de junio. El espacio para tal evento era más que suficiente, todo un pabellón (el número 2) dedicado a stands, exposiciones y las conferencias, estas últimas en unas aulas situadas en la parte superior del edificio.
DIARIO DE UNOS FRIKIS SEVILLANOS EN BARCELONA
1) LLEGADA A LA CIUDAD CONDAL, Y LA FALTA DE RESPETO COLOSAL
El viernes llegamos a Barcelona con la intención aquel mismo día de visitar el Salón. Pero nuestro gozo en un pozo, pues un error garrafal de planificación evitó que esto fuera así. Por no hablar de la tardanza del vuelo, aunque esto fue lo que menos influyó. El caso es que nos vimos ya bien avanzada la tarde instalados en el hotel. Así que para evitar al día siguiente cualquier retraso nos acercamos a la Fira de Barcelona aun sabiendo que ya no podríamos entrar. Aquello no sólo nos sirvió para estar listos y preparados el día siguiente, sino que pudimos disfrutar de la belleza de la Plaza de España y de Montjuic.

El sábado estábamos haciendo cola para entrar desde primera hora. Este día iba a ser especialmente intenso pues no íbamos a irnos sin descubrir qué se siente al estar en el mayor Salón del Cómic de este país. Así que teniendo en mente la hora de comienzo de la primera conferencia del día, “La recuperación de la memoria histórica”, decidimos entrar en calor dándonos una vuelta por el Salón. Este se podría decir que estaba compuesto de tres cuerpos; a la izquierda la zona de talleres, lectura, firma de los autores invitados por la organización del Salón y carpas para otros menesteres. A la derecha la zona de exposiciones en su mayor parte. El espacio de en medio era sin duda el más grande y allí se encontraban la zona de exposición y venta de fanzines, tiendas de todo tipo y, por supuesto, de las editoriales más importantes, siendo Panini y Planeta los más imponentes en una clara disputa entre ambas…

Y
maravillados por la enormidad de todo aquello, algo que sólo habíamos
vislumbrado en un primer vistazo, nos fuimos a la sala de actos donde la mesa
redonda antes descrita iba a tener lugar. Llegados a este punto se tienen que
comentar dos hechos importantes: El primero es que dada la afluencia masiva de público
a este salón cabría esperar que las mesas redondas fueran en consonancia. Nada más lejos de la
realidad, ni mucho menos se llenó la sala, y todo pese a
que los temas tratados y los autores participantes eran de primer orden. Y esto
ocurrió en cada una de las mesas redondas en las que asistimos. El segundo
hecho a destacar es la politización de esta primera mesa redonda. No queremos
extendernos demasiado porque no pensamos patrocinar ni promocionar las
inclinaciones políticas o personales de nadie. Al fin y al cabo esto es un
evento que trata sobre el cómic y no se debería desviar de ahí ni un ápice.
Por desgracia, la realidad fue muy diferente, y aquello fue toda una encerrona. No
decimos que no hablen en catalán, pero que al menos piensen en la gente del resto
de España, que son muchas, que van al salón. Flaco favor se le haría a este
evento si esto fuera así siempre. Por supuesto esto ocurre por invitar a gente
que no aprecia esta maravillosa forma de expresión. Y para muestra una pregunta
que realizó una persona del público tras terminar los conferenciantes una
primera impresión general sobre el tema:

Bueno,
y así, de esta manera tan grotesca, continuó la charla. Pero saben lo peor de
todo, que estaba allí el gran Vittorio
Giardino y
el traductor que le pusieron sólo traducía para los "catalanoparlantes"…
una encerrona en toda regla. Tanto es así, que el descaro llegó cuando
terminada la cuasi mesa redonda la señorita "revolucionaria" salió como una
centella del Salón del Cómic frotándose las manos por un trabajo bien hecho
del cual se jactaría ante sus colegas, revolucionarios como ella. El pseudo-traductor salió acompañándola. ¿Este también se jactará ante sus amigos
por el trabajo realizado? ¿O simplemente habrá cobrado por el trabajo sucio?.
Triste, señores, muy triste. Por fortuna, y como no podía ser de otra manera,
no los volvimos a ver por el Salón. Ya dijimos que no deberían invitar a gente
que no sintiera verdadero amor por este medio de expresión.
Espero que hayan tomado nota para el futuro.
2) SUPERHÉROES Y PUBLICACIONES, UNA CHARLA EN CONDICIONES

Tras este primer encontronazo con el Salón nos esperábamos lo peor. ¿Seguiría la misma tendencia en las posteriores charlas? Afortunadamente no fue así y el absurdo quedó a un lado para disfrutar de los autores invitados. “Los nuevos retos de los superhéroes” fue la siguiente charla, muy amena, donde hay que destacar por su simpatía y carisma a, por parte española, Pascual Ferry y, extranjera, a Teddy Kristianssen y Steven T. Seagle. Y completando el reparto de autores se encontraban alli Ramón F. Bachs, Oliver Coipel y Mike Mckone. Koldo Azpitarte, como moderador de la mesa, presentó a los autores y les empezó preguntando por sus influencias. Cada uno contó su historia e inicios en el cómic así como sus primeros trabajos. La nota de humor la puso Steven T. Seagle cuando, en su primera intervención y antes de contestar a las preguntas de Koldo, pidió perdón por haber sido elegido por segunda vez Bush Junior en los comicios yanquis, despertando la risa de los asistentes. Destacar la opinión de Seagle sobre que la publicación de cómics en papel se acabará en tres años; el cambio de estilo en Ramón F. Bachs debido a que el amerimanga ya no se lleva tanto como antes; y el control del proceso creativo cuando Pascual Ferry habla de las nuevas tecnologías aplicadas a, por ejemplo, el entintado de sus propios dibujos.
Pascual Ferry lee Pato Salvaje
Especial mención merece el traductor, el mejor que hemos visto hasta ahora en eventos de esta índole. Traducía a los autores tanto inglés como en francés, las preguntas y comentarios del resto de la mesa, explicaba las respuestas de éstos con gran nitidez, e incluso se permitía el lujo, mientras hacía todo esto y tomaba notas, de rectificar algún dato de las conversaciones. Un gran profesional, sí señor. O quizá era un androide, nunca se sabe...
3)
DE PASEO POR EL SALÓN, EXPOSICIONES A MOGOLLÓN
Ya
no habría más charlas hasta la tarde así que nos dimos otra vuelta por el Salón.
Mucha gente disfrazada con los personajes del momento o con viejos conocidos
como la serie “V”
(los lagartos!). También muchos stands. Vamos, que no tenías donde aburrirte.
¿V o V?
Llegó
la hora del almuerzo y, tras el refrigerio en un establecimiento acondicionado
justo al lado de la entrada al Salón, regresamos con nuevos bríos.
Le tocó el turno a las exposiciones. Magnificas todas ellas en presentación y en contenido. La dedicada a V de Vendetta, simulaba "la galería de las sombras" en forma circular. Rodeada por originales de tan magna obra, a un lado se encontraban un sillón y una mesita con un libro y una rosa. Lugar donde sin duda V planeó sus ataques al poder establecido.

La
dedicada a Carlos
Giménez, “Crónica
de una posguerra”,
fue muy interesante. Pudimos apreciar su arte y la forma de entintar y
rectificar los dibujos. Algunas de sus historias allí expuestas se pudieron
leer completas y en ello nos entretuvimos durante largo rato demostrándonos
Carlos que su prestigio no es inmerecido.

A
continuación, la exposición dedicada a la Guerra Civil española era sin duda
el plato fuerte. “Guerra
de Papel 1936-1939 Los cómics en la Guerra Civil española”
se titulaba y en ella pudimos asombrarnos con cómo un conflicto bélico puede
afectar al arte y a los artistas, incapaces de abstraerse de todo ello. Como
explicó muy bien Antonio
Martín en
la infame mesa redonda referida anteriormente, estos cómics hechos durante la
guerra tenían dos vertientes claras, las del bando republicano, que si bien se
refirió a la guerra en los cómics lo hizo de forma menos vehemente intentando
mantener un clima de normalidad, y las del bando nacional, en este caso usando
los cómics como propaganda en toda regla.
Abajo, los republicanos ridiculizando a Franco, y los nacionales metiendo miedo en el cuerpo con unos seres llamados "rojos"

Y
contigua a esta exposición se encontraba “La
jaula de la memoria 1936 – 1939 Una reflexión sobre la Guerra Civil española”.
Exposición en la que diversos autores más o menos conocidos daban su visión
de los acontecimientos de aquella aciaga época.
Asistimos
también a una exposición dedicada al ilustrador de éxito Luis
Royo,
titulada "El
Sendero de los Sueños". La
carpa simulaba una cueva en la que al entrar veías los originales de dicho
autor. Se podía apreciar a la entrada una bella escultura de una de sus
mujeres.

En
el espacio dedicado a Raquel
Alzate, con
el título de "El
Bosque Ilustrado",
se
pudieron ver fragmentos de su obra "Cruz
del Sur", con guión de Luis
Durán. El
excesivo calor producido por las lámparas que iluminaban cada uno de los
dibujos perjudicó bastante a esta exposición. No se podía estar allí.

La
exposición dedicada a Miguelantxo
Prado,
llamada
"Una Ironía Especulativa",
fue
una de las más bonitas de ver. Simulaba uno de esos paisajes que tanto le gusta
pintar a este autor. En unas mesas de picnic se encontraban los originales
expuestos, quizás un poco incómodos de ver, pero que reflejaban el ambiente
bucólico que se buscaba conseguir. Al fondo, una casa completaba el paisaje
made in Miguelantxo.

Por
último, el Capitán
Trueno tenía
su lugar en un receptáculo con forma de barco, con una exposición de
originales llamada
"50
Años de Aventuras". Pequeño pero coqueto, pudimos
ver las obras de los autores más relevantes que han pasado por la vida de este
héroe.
4)
EL MAESTRO LLOYD Y OTRA MESA MAGISTRAL
Terminadas
las exposiciones y con un buen sabor de boca tras verlas, nos encaminamos a la
zona de talleres. Ni más menos que el gran David
Lloyd
impartía uno de dibujo. Por desgracia se simultaneaba con la charla que teníamos
prevista ver a continuación. En cualquier caso estuvimos allí el tiempo
suficiente para darnos cuenta de lo comprometido que estaba David cuando
explicaba sus ideas sobre el dibujo. La traducción no fue muy fluida pero aún
así pudimos aprender un par de cosillas sobre el tema. La importancia de
ensayar diferentes aspectos del dibujo antes de empezar a dibujar cómics, como
por ejemplo las manos, la cara, las expresiones que se pueden conseguir, etc.
Se
nos echó la hora encima y raudos y veloces fuimos a la siguiente mesa redonda a
la cual pensábamos asistir. "Cómics
continentales y transatlánticos".
En ella los autores, moderados por Toni
Guiral,
revisaron el panorama actual del cómic, las influencias existentes entre las
diferentes tendencias dentro del mismo (manga, cómic americano y cómic europeo),
y su posible futuro como medio artístico. Dave
Gibbons, Miguelantxo
Prado, Rubén
Pellejero y
Jacques
Loustal nos
deleitaron con su presencia y su conocimiento del medio. A destacar la lucidez y
carisma que demostró Miguelantxo Prado, que con una fina ironía diseccionó el
estado del cómic actual en España. Determinó que la gente que pertenecía a la
historieta se quejaba demasiado. Como ejemplo dijo que cada vez había más
dibujantes y editoriales que vivían de esto y eso denotaba claramente que
tampoco se estaba tan mal. Claro que él es una megaestrella que publica sus
obras en varios países…
Juanma y Dave Gibbons, amiguetes de toda la vida...
5)
EL ÚLTIMO VUELTAZO DE ALUZINE, COMPRAS, FIRMAS Y FANZINES
Y
después de regreso a los stands, comprar algún que otro cómic, camisetas y
otros caprichos. Ver a la gente que se arremolinaba sin cesar junto a los
autores que, invitados por las editoriales, se afanaban en satisfacer a los fans.
Reseñar la gran fila que esperaba expectante el encuentro con Ibañez,
el incansable. ¡Menuda paciencia! Pudimos ver por allí a David
Ramírez
con Dolmen,
a los chicos de El
Jueves en
un bonito stand y, por supuesto, sacarnos la clásica foto con Azpiri
(una vez
más, esto parece acoso...).
Y
también mucho, mucho friki, que al igual que nosotros deambulaba por allí
maravillado por lo que mueve el mundo de la historieta.

No
quisiéramos olvidar el apartado dedicado a los fanzines.
Ante la imposibilidad de dejar los nuestros allí (recordemos a los lectores de
este artículo que Aluzine
de Fanzine
y Pato
Salvaje Universe
son publicaciones indispensables perpetradas por los autores de este artículo)
debido al poco espacio disponible, tuvimos la oportunidad de intercambiar
fanzines entre varios “colegas” fanzinerosos. Quizá podríamos haber
esperado algo más de vidilla en este aspecto pero para qué lo vamos a negar,
¿quién lee fanzines hoy día? Es una pena pues, aunque el nivel medio de estas
publicaciones no sea ni mucho menos el de una profesional, en alguna ocasión te
llevas una sorpresa por la frescura y el descaro con que se hacen las cosas
cuando no tienes a un editor prohibiéndote detrás.
Aprovechamos,
eso sí, para distribuir en primicia el nº5 de Pato
Salvaje Universe,
recien salido de la imprenta (bueno, de la fotocopiadora...) para este evento.
CONCLUSIONES
En general se puede decir que ha tenido un balance muy positivo. Desde luego no tiene comparación en números con ningún otro evento de estas características al que hayamos ido. Por ponerle alguna pega se podría esperar que la asistencia a las conferencias fuera bastante mayor. Y, lógicamente, estaba muy centrado en la parte "consumista" del cómic, más que en lo artístico, pero bueno, la cosa no está para hacer ascos a un salón del cómic que da, al menos, algo de publicidad a este medio minoritario y generalmente menospreciado.
Por Juanma Castillo y Sergio González