Por
segundo año consecutivo, Aluzine
Comix acudió
a Málaga para asistir a Imaginamálaga, un festival en torno a la historieta y
la fantasía en general. Tras pasarlo francamente bien el pasado año, no podíamos
perdernos esta nueva edición, que no nos defraudó en absoluto, con muchas
mejoras (instalaciones, elenco de invitados,...) y muy buen ambiente.
En
esta ocasión, se celebró del 1 al 3 de septiembre en el Hotel Puerta Málaga,
con bastante sitio para stands y mesas, y una sala para charlas y proyecciones.
Invitados:
Reyes Abades (creador y coordinador de efectos especiales en el cine), Paul
Naschy (actor y director de cine), los dibujantes Rafael López Espí, Ken
Nimura, Carla Berrocal, Paco Nájera, Antonio Rojo, Enrique Corominas, Sergio
Bleda, Tirso Cons, Miguel Ángel Cáceres y Carlos Ezquerra, además del
guionista Alex Romero y el lingüista Nicolau Rodríguez.
Como
de costumbre, solo pudimos acercarnos por allí el sábado, así que esto es lo
que os podemos ofrecer de nuestra visita:
PASADO,
PRESENTE Y FUTURO
Esta
mesa redonda estaba integrada por Enrique
Corominas, Tirso Cons, Carla Berrocal, Paco Nájera
y Sergio
Bleda (que
a falta de moderador, él mismo hizo de “maestro de ceremonias”).
Se
plantea el objetivo de conversar sobre la evolución de la publicación de cómics
en España desde la aparición de las revistas hasta la actualidad, centrándose
en la división en editoriales independientes.
Según
En
2004 la venta de tebeos produjo 96 millones de euros, aunque la mayor parte de
este dinero se queda en los editores y distribuidores, no quedando más remedio
al autor que trabajar para el extranjero con tal de poder ocuparse en la creación
de cómics y cobrar por ello, refiriéndonos a cobrar para poder vivir de este
trabajo sin necesidad de atender otros empleos complementarios, que no para
hacerse rico.
Siguen
las estadísticas: en 2005 se editaron 2000 tebeos en España, cifra alta a
tenor de lo pequeño que se dice que es el mercado español. Se señala cierto
secretismo por parte de los editores de nuestro país con respecto a estas estadísticas.
Según los propios autores, este número responde a multitud de tiradas de pocos
ejemplares por parte de numerosas editoriales pequeñas que se reparten la edición
de los cómics en España (que oscilan entre los 500 y 2000 ejemplares, según
el tirón que se prevea), opción que beneficia al librero especializado porque
no tiene hueco en su establecimiento para absorber gran cantidad de material y a
la vez le proporciona mayor variedad. El riesgo con cada tirada es mínimo, ya
que se expone poco, y según los datos al editor sí le produce beneficio. Para
el autor español que trabaja aquí es más difícil al tener muy corta la
posibilidad de vender de su obra un amplio número de ejemplares, y para obtener
una remuneración que le proporcione un nivel de vida mínimo en la sociedad
actual, con esa escasa tirada debería sacar al menos 4 ó 5 álbumes cada año,
cuando lo normal suele ser 1 ó 2, según las estadísticas.
En
nuestro mercado es verdad que antes se vendía más, pero nunca ha habido un
reconocimiento cultural verdadero. En otros países como Italia existen
editores, figura que selecciona el trabajo y tiene una visión de lo que llega
al público. En España este papel lo desempeñan empresarios, que no pueden
llegar a ser más que publicadores, oficio en el que (según la definición de Miguel
Ángel Alejo,
que se encontraba en el público, pero se implicó bastante en la participación)
se puede afirmar que no hay ninguna dirección ni estrategia clara de interés más
de lo que produce dinero.
El
sistema que utiliza una empresa para publicar consiste en sondear primero el
mercado, ver lo que se demanda y procurar que lo que saque obtenga rentabilidad,
lo que se traduce en buenas ventas y que también se pueda exportar fuera para
incrementar los beneficios. El valor de las obras que recibimos queda supeditado
a la suerte, que se reparte principalmente entre una importante masa de material
importado, la cual, por poseer un fuerte respaldo publicitario que garantiza más
venta consigue unos derechos más baratos de comprar que lo que se hace aquí.
Se habla del intento de hacer algo más que esto que se pretendió en
experiencias como Toutain,
pero con poca suerte, porque lo que conlleva riesgo no se apoya hoy día.
Como
consecuencia de la falta de profesionalidad en el publicador, los autores españoles
están teniendo que llegar a situaciones extremas en muchos casos con tal de
publicar: trascienden su papel de creadores para convertirse en maquetadores,
dar las órdenes necesarias al impresor o tener la obligación de promocionar su
propia obra. Detrás de ellos hay un vacío que garantiza el hecho de publicar
en sí, que no los medios o la forma empresarial, lo que convierte la operación
en algo mucho más barato para el publicador. Por testimonio de los integrantes
de la mesa se da fe de que para abrirse un hueco hay que realizar cosas
impropias de la labor de un autor.
La
cuota de éxito de la editorial también se ve mermada por la competitividad
exacerbada, pues unas se imitan a otras, se perjudican, desprestigian, etc.
colección que no constituye precisamente un catálogo de acciones ejemplares
pero que rigen el funcionamiento empresarial, aunque esto es algo que trasciende
al mercado Cómic y afecta prácticamente a todo el mundo occidental actual.
Otro
de los problemas de los editores en España es que reciben promoción gratuita
de muchas obras a través de Hollywood , debido a las múltiples adaptaciones al
cine que se están realizando últimamente, y creen que ya todo tiene que tener
un beneficio igual con el mismo esfuerzo y costes (que por otra parte son nulos,
pues ya viene hecho de fuera). Por ejemplo, se trae a colación los 30.000
ejemplares de V
de Vendetta
que se han vendido en España a raíz de la película, más que cuando se publicó
por primera vez en los años 80. Este oportunismo cierra el paso a muchas
iniciativas autóctonas sin esta posibilidad. Reyes
Abades nos
hablará más tarde que con tan solo el presupuesto de la promoción del cine
americano se realizan 4 ó 5 películas en España.
Otro
asunto que se comentó fue que se está perdiendo identidad cultural porque los
autores españoles se han de atener a la rueda que impone los referentes foráneos
(es más reconocible para el lector un escenario en Nueva York que uno en Cádiz,
por ejemplo). Cada vez el mercado extranjero desplaza más al producido aquí y
se apodera de él, constituyéndose en protagonista más reconocido y creando
una inercia que tapa más y más cada vez a lo demás. Se resalta la experiencia
de Tartessos
a cargo de Paco
Nájera y Santiago
Girón,
calificada por muchos como intento “suicida” de hablar de temas históricos
como la ruta del estaño que a algunos le son más desconocidos que la región
de Armórica y los galos, por ejemplo.
Una
persona del público pregunta sobre la edición de cómics en la época
franquista, achacando que sí hubo una oportunidad de hacer algo más serio
porque el mercado estaba favorable pero no se aprovechó; le responden que
aunque no lo parezca sí que se intentaron destapar los problemas de la época,
aunque sólo lateralmente por el miedo impuesto por parte del poder, y que se
puede ver no solamente en temas aislados, sino en personajes de amplia difusión
como Carpanta
o Doña
Urraca.
Los
quiosqueros hoy día no ofrecen a los tebeos hueco de exposición en su negocio
como antaño. Las publicaciones que más venden son las revistas del corazón, y
ellas ocupan la mayor parte del espacio. No obstante, parece que el Cómic sí
está teniendo vía de entrada al quiosco como suplemento de la actualidad.
Se
ha comprobado que si un cómic se publicita o reseña en periódicos se vende
luego como un libro, por ejemplo Persépolis.
Una
curiosa iniciativa es la que se está extendiendo en los últimos tiempos: miles
de Ayuntamientos en España están publicando Cómic y pagando mejor al autor
que las pequeñas editoriales. Sin embargo, la parte negativa es que se fijan
mucho los criterios de lo que se pide, coartando libertad de creación, sin
hablar por supuesto de la dificultad de acceder a esta oportunidad, repartida la
mayoría de ocasiones entre gente cercana a los dirigentes y autores consagrados
(por el prestigio que estos tienen, lo que garantiza mayor éxito mediático).
Alejo
apunta un pequeño pueblo de Granada, llamado Maracena, en el cual el concejal
responsable sí que está publicando casi todo lo que le ofrecen, dando al autor
el beneficio de las ventas, comentario que recogemos por si puede ser de
utilidad a alguien.
Como
conclusión, el futuro del Tebeo es incierto y se ve negro mientras tengamos que
seguir hablando de él en términos de negocio, ventas o beneficios más que
como medio de expresión humana.
LOS
EFECTOS ESPECIALES EN EL CINE
Reyes
Abades nos
adentra en el mundo de la realización del cine a través de una charla
integrada en la proyección de algunos de sus últimos trabajos, elaborados por
el equipo que conforma su empresa “Reyes Abades Efectos Especiales S.A.”.
El
viaje por las experiencias que quiso compartir con nosotros comienza con un dato
bastante relevante: una película española con cierto alcance comercial cuesta
200-300 millones de pesetas. En un anuncio publicitario de 20 segundos se
invierte 90 millones. Lo cierto es que una de las cosas que más supone económicamente
en el cine son las operaciones necesarias para crear ambientación, escenarios y
praxis que ofrezcan los mayores visos de realidad al espectador. Este mundo, en
el que Reyes Abades tiene su oficio, a pesar de la importancia hoy día del
ordenador en el resultado final de las imágenes, es en el fondo totalmente
artesanal, cada cual tiene una forma de hacer las cosas, si bien existen ciertos
criterios base más o menos extendidos. Como él nos dice, aquí “tres más
dos no son cinco”, y según su trayectoria, cada director pide una cosa
diferente, reclamando además innovación y originalidad para su película.
Por
“digitales” se puede ahorrar presupuesto pero también requiere muchos gasto
del mismo. Por ejemplo, llenar una plaza con 5000 personas no es coparla con
todas ellas en un plano de situación, sino que es un montaje realizado a lo
mejor con sólo planos cortos de 43 personas. Si no usamos técnica digital
supone por otro lado una dificultad considerable, pues la cámara se te va por
cualquier despiste, no te sale todo, etc.
En
los catálogos de efectos archivados que existen hoy día se dispone de bastante
variedad como para cambiar totalmente la imagen sobre la que se trabaja: se
colocan rayos sobre un cielo raso, aparece la tormenta... incluso a veces se
crea un programa especial para desarrollar lo que buscamos.
No
obstante, no todo versa en saber moverse entre catálogos; por supuesto, los
efectos especiales implican habilidad y saber esconder lo que no quieres que se
vea. Si hay fallos en la cinta se puede borrar por “digitales”, pero esta
operación es complicada porque al eliminar quitas todo el fondo también, y hay
que reconstruir, lo que complica con mucho el proceso.
Según
Reyes, el cine es en realidad todo mentira: nadie muere, a los actores les da
igual que les pase esto o lo otro porque nunca van a salir heridos en realidad.
Por esta razón se muestra reacio a creer los making-off, en los que ve, como
profesional, que sólo se da una visión parcial para continuar seduciendo al
espectador y no perder el encanto. Están hechos con vistas comerciales
realmente. Un profesional de los efectos especiales se nos presenta muchas veces
como un mago, cuando en realidad todo son trucos, eso él lo tiene claro, todo
lo mide y nadie nunca en toda su carrera (de experiencia ya 20 años) ha salido
dañado por culpa de una mala planificación, a no ser que fuera un accidente,
que puede pasar en cualquier oficio.
1ª
PROYECCIÓN: ARTEFACTOS PARA EL MUSEO DE
Desde
esta institución se le encargó crear tres modelos estáticos para exponerlos
al público y que invitaran a la reflexión sobre la mecánica, los fenómenos físicos,
etc. Desde el principio tuvo claro que no quería enseñar tecnología, sino que
su pretensión era más cercana a producir sensaciones.
Destaca
una “máquina del tiempo” de
El
público participó muy activamente (en ocasiones, demasiado...)
2ª
PROYECCIÓN: PELÍCULA “GUERREROS”
En
primer lugar el vídeo recogía todas las operaciones de montaje de estructuras,
motores y cableado que se estaba realizando en una piscina por un equipo de unas
15 personas. Éstas, por medio de la maquinaria de apoyo y sobre un fondo neutro
de color blanco, simulaban el movimiento del agua para la prueba previa del
efecto que siempre se ha de hacer antes de rodar. El resultado final, también
proyectado, consistía en un tanque que se hunde en un arroyo con soldados
dentro que sufren una agonía en el interior que se va anegando de agua.
Otras
pruebas mostradas fueron de explosiones controladas y de impactos. Para ésta última
vimos al actor con un collarín que luego ocultaría la ropa del vestuario de la
película; dentro del collar alberga unos dos kilos y medio de líquido
sanguinoso que mediante una pequeña explosión cuyo efecto únicamente es la
incisión de la bolsa, sale a presión del artilugio; el personaje tan sólo
debe interpretar el dolor que le produce. Esta acción según Reyes Abades, se
imbuye de teatralidad, el movimiento retorcido de la muerte que vemos en la
pantalla es solamente producto de la cultura cinematográfica; realmente, cuando
una bala penetra un cuerpo humano es muy difícil que el movimiento del cuerpo
sea tan brusco y violento, debido al peso de la masa corporal. Acorde a lo que
nos cuenta, tampoco la lluvia cae de la misma forma en el cine que en la
realidad. Como curiosidad, nos relató que ningún director quiere que se vea el
humo inevitable del cartucho que rompe el recipiente de la sangre
ficticia, y ocultarlo depende del proceder y maña que se da cada profesional de
los efectos especiales.
En
este punto, Juanma
pidió que nos explicara qué ocurrió con Brandon
Lee en la
película “El
Cuervo”,
que murió en el rodaje. Reyes dijo que realmente no murió, sino que lo
mataron, lo que implica una diferencia respecto a la responsabilidad del
especialista en efectos. De acuerdo con su opinión, en esa historia hay “algo
de verdad, mucha publicidad y mucha mentira”; pues era imposible que en una
escena ideada con tiros falsos le impactaran tres balas, aunque es verdad
que luego en el juicio no se pudo aclarar quién era el asesino (que hizo el
acto a conciencia y totalmente independiente del responsable en efectos) debido
a la confusión que produjo la cantidad de personas intervinientes en esa parte
de la acción. Actualmente, en Estados Unidos rige una norma para los rodajes de
disparos según la cual se deben llenar las armas con balas de fogueo delante
del propio actor que interpreta. O sea, en principio los actores no deben sufrir
un solo rasguño si se planea todo bien, y casos como las partículas de pólvora
que pueden salpicar con las explosiones, deben quedar claras en su dirección
desde antes del ensayo.
3ª
PROYECCIÓN: PRUEBAS DE VUELCO DE UNA FURGONETA
Corresponde
a un ejemplo de cómo borrar para realizar una reconstrucción digital. La toma
consistía en el vuelco del vehículo circulando a bastante velocidad.
Nos
ofrece el comentario de que realmente en su trabajo diario aporta siempre mucho
más de lo que le pagan, aunque lo hace por gusto y para prestigio propio.
4ª
PROYECCIÓN: PELÍCULA “LOS DALTON”
De
producción francesa, en este vídeo vimos a Reyes Abades dando instrucciones a
un traductor para transmitirlo a los responsables del rodaje. La toma en
concreto se correspondía a la escena donde uno de los Dalton dispara un cañón
contra la totalidad de un pueblo del Oeste. Existía una prueba de impacto de
cada operación que se iba a realizar.
5ª
PROYECCIÓN: PELÍCULA “ALATRISTE”
Este
film se había estrenado el día antes en las pantallas españolas, y supuso
toda una exclusiva para la charla de Imaginamálaga
06. Se
contaba con un presupuesto de 4.000 millones de pesetas (algo más de 20
millones de euros), toda una novedad para el cine español, pese a que en
Estados Unidos para una película de estas características suponga estar debajo
de la media (que se encuentra en torno a los 20.000 millones de pesetas). Según
nos dijo, hay rodado unas tres horas y veinte minutos, aunque la película que
estamos viendo es más corta. Un técnico en efectos especiales debe hacer que
pasen el máximo número de cosas para que la gente que luego ve la película no
se aburra, y por eso de ha ofrecido bastante metraje del que luego el director
decide si se quitan algunas cosas para no hacerlo demasiado largo, lo que también
puede cansar al espectador: hay 15 minutos de batalla final cuando en realidad
vemos sólo 4 minutos, en la parte del barco no se ha sacado cómo le cortan la
mano a uno de los personajes, etc.
Para
la película no se realizaron maquetas, aunque sí se construyeron barcos reales
para los que salían en primer término, siendo digitales los que se ven al
fondo.
El
Madrid de la época se ha recreado en las poblaciones de Úbeda y Baeza. También
resaltó la curiosidad de que Viggo
Mortensen
no quiso tener doble y por eso Reyes Abades tuvo que trabajar bastante tiempo
con él para rodar los efectos requeridos.
EXPERIENCIAS
DEL ENCUENTRO
En
las calles de Málaga se realizó publicidad suficiente como para informar a los
malagueños de la cita que tenían ese fin de semana con el Cómic. Había
bastantes carteles en las paredes y en varios establecimientos.
Como
hemos comentado al principio, el evento tuvo lugar en el Hotel
Puerta Málaga,
en un espacio para el que había que realizar una subida y luego cruzar un
pasillo volado a modo de puente sobre la plaza de acceso que nos transportaba a
“otro mundo”: un salón común con stands, mesas de actividades y de firmas,
un pasillo-exposición de acceso y una sala para las conferencias.
Como
cualquier salón que se precie existía una sección dedicada a exposición de
obras. Lástima que ésta estuviera en pleno pasillo y no en un habitáculo
aparte. Quizá de esta forma se hubiera podido apreciar mucho mejor las obras
expuestas. Destacar también que no pudimos dedicarle la atención que sin duda
merecía pues al asistir el sábado únicamente nos faltó el tiempo necesario
para verla con calma. Se pudieron ver obras de prácticamente todos los autores
invitados. Nos impresionamos con las barrocas imágenes salidas de la imaginación
de Corominas,
el trazo seguro de Tirso
Cons o el
proceso creativo de la realización de una plancha de Paco
Nájera
para su Tartessos.
El plato fuerte era el espacio dedicado a
El
ambiente era bastante concurrido, con multitud de gente inmersa en diferentes
ocupaciones: disfraces, concursos, de tiendas, en las charlas, hablando con los
autores y pidiendo firmas a éstos, viendo la exposición, etc.
Intercambiamos
fanzines con
Sobre
nuestro encuentro con los autores:

Carla
Berrocal y Carlos Ezquerra... ¡a currar!
Miguel
Ángel Alejo
(periodista granadino inmerso en el mundo del tebeo) nos animó a visitar el Salón
del Cómic de Granada, cuyo principal logro para él ha sido atraer a las
familias, más que entender un encuentro como reunión de tan sólo los
aficionados.
Miguel A. Alejo y Fritz (los dos del centro)
Fritz
nos ofreció la exclusiva de que en Cádiz estaban pensando añadir también
ellos al panorama andaluz una nueva cita anual para los aficionados al Cómic,
labor en la que trabajan en la actualidad.
Paco Nájera nos informó que de su reciente trabajo Tartessos se han vendido casi todos los ejemplares de la primera edición del número 1, por la promoción, al haber llegado su venta a las librerías normales, que tienen mayor alcance de llegar a los lectores en general que una tienda especializada en tebeos.
Paco Nájera,
un "gañán"
También le preguntamos por su personaje Chungo,
que ya no continúa realizando y que aparecía en revistas de Ediciones B como
“SuperMortadelo”;
nos dijo que el color lo aplicaban en la propia imprenta, y que tan sólo a Jan
le dejaban darlo él, así que tras hacer el trabajo en balde de ofrecer ciertas
indicaciones y criterios se dio por vencido y los aficionados encontramos
sorpresas como ver personajes no vampíricos con los dientes rojos. En una
reciente publicación para un encuentro en Almería se ha recopilado parte del
material de Chungo
con recoloreado por parte de la esposa de Nájera y el resultado desde luego nos
permitió disfrutar bastante más de esta obra. Fue un placer charlar con Paco,
se mostró en todo momento cordial y amable.

A
Carla
Berrocal,
que ya conocíamos del año pasado, le ofrecimos nuestros fanzines, que tomó
ansiosa y de paso le preguntamos por la portada del cartel de Imaginamálaga 06
que anunció en su blog, que al final fue sustituida por la de Paco Nájera. Al
parecer, algunos de los autores invitados realizaron una propuesta y finalmente
se eligió la que gustó más en general. Carla, por su parte, continúa con sus
estudios y por lo pronto no da el paso de lanzarse a trabajar para el extranjero
de forma más regular.
Sergio
Bleda
intercambió también su revista (de
Enrique Corominas nos habló de su último álbum para Recerca del que, por lo pronto, no se sabe si tendrá continuidad, aunque él sí piensa ya en ella por si las ventas fueran bien. Al ver nuestro fanzine rememoró un personaje llamado “Querasqueroso” que realizaba en el suyo propio con unos amigos hace unos años.

Tras
la charla de Reyes
Abades,
pudimos hacernos una foto con el gran Paul
Naschy (arriba), que
había asistido también, incluso participando en algunos comentarios.
Por
esta vez no pudimos hacernos la tradicional foto con Azpiri,
pues según Raúl
García (de
la organización del evento) le había sido imposible llegar antes del domingo,
día que no pudimos asistir por nuestros compromisos laborales.
De
nuevo otra vez este año mención especial para el sitio del almuerzo, “Le
Tre Galline”,
un restaurante italiano, esta vez recomendado por el propio Raúl García, lugar
donde pudimos compartir mesa con algunos de los miembros de
Os podéis mantener informados en el blog de Imaginamálaga, donde ya están haciendo los preparativos para el 2007: imaginamalaga.blogspot.com
A la vuelta confiamos el recorrido a un GPS, que al final resultó ser menos eficaz que el malagueño-hombre-GPS al que definitivamente tuvimos que acudir para poder tomar la ruta de regreso a Sevilla.
El próximo año, tampoco faltaremos.
Por Alejandro Barba, Sergio González yJuanma Castillo